Retiro y traslado internacional de fuentes radiactivas en desuso.

El pasado lunes 30 de marzo, bajo la fiscalización de la Autoridad Reguladora Radiológica y Nuclear (ARRN), se llevó a cabo el embarque aéreo desde el Aeropuerto Internacional Silvio Pettirossi con destino a Estados Unidos, de fuentes médicas en desuso de Cesio-137 (Cs-137) y Radio-226 (Ra-226), pertenecientes al Instituto Nacional del Cáncer (INCAN).

Esta operación se realizó en el marco de la Iniciativa Mundial de Gestión del Ra-226 del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), que busca reducir riesgos asociados al almacenamiento prolongado de fuentes radiactivas.

Las fuentes de Ra-226 fueron introducidas en Paraguay en la década de 1960 por los Doctores Ramiro García y Manuel Riveros, en el entonces Instituto del Cáncer, para el tratamiento de tumores como los de cabeza y cuello, próstata y cérvix. En ese contexto, se utilizaban técnicas de braquiterapia, consistentes en la inserción directa de material radiactivo en el tumor durante varios días.

Sin embargo, debido a la limitada disponibilidad de recursos en protección radiológica en aquella época, el personal médico estuvo expuesto a niveles significativos de radiación, lo que llevó a la suspensión definitiva del programa en 1972. Posteriormente, estas fuentes fueron decomisionadas y almacenadas de forma segura.

En la década de 1980, ya en el nuevo establecimiento del INCAN en Capiatá, se retomaron los tratamientos de braquiterapia utilizando Cs-137, especialmente para el cáncer cervical, de alta incidencia en el país. Con el avance tecnológico y la incorporación de radioisótopos más seguros y eficientes, como el Iridio-192 (Ir-192) y el Cobalto-60 (Co-60), junto con sistemas de retrocarga que reducen significativamente la exposición del personal, las fuentes de Cs-137 también fueron retiradas de servicio en los años 90.

Durante décadas, estas fuentes permanecieron almacenadas bajo estrictas condiciones de seguridad. Sin embargo, los costos y riesgos asociados a su mantenimiento —incluyendo potenciales incidentes como el ocurrido en Accidente radiológico de Goiânia o su posible uso indebido— hicieron necesaria una solución definitiva.

En este contexto, el OIEA bajo su programa Iniciativa Mundial de Gestión del Ra-226, ofreció al Paraguay, a través de la ARRN, la posibilidad de trasladar estas fuentes a un país con mayor capacidad técnica y logística para su gestión final. Esta propuesta fue aceptada en coordinación con el INCAN.

Para la ejecución de la operación, el OIEA contrató a la empresa estadounidense Niowave Inc., especializada en el manejo y transporte de materiales radiactivos.

Las fuentes de Ra-226 serán recicladas para la producción de Actinio-225 (Ac-225), un radioisótopo con gran potencial en el tratamiento de tumores neuroendocrinos, incluyendo aquellos que afectan páncreas, hígado y vías biliares.

Por su parte, las fuentes de Cs-137 serán confinadas en un repositorio geológico permanente, garantizando su aislamiento seguro a largo plazo.

En la operación participaron representantes de la ARRN, entre ellos Dr. Eduardo Galiano, Ing. Luis Bernal, Lic. Fis. Pablo Aliendre y Lic. Fis. Fernando Pío Barrios; por el INCAN, el físico Marcelo Godin; y por la Dirección Nacional de Aduanas, Santiago Fernández, junto con otros técnicos y funcionarios.

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